La falta de precipitaciones que existe actualmente es una de las grandes preocupaciones sociales y económicas. Mientras un ojo mira al cielo, el otro se fija en los embalses para cuantificar el agua que queda en reserva para nuestro día a día. Ya hay incluso noticias de municipios que tienen restricciones de agua durante la temporada estival y/o medidas que toman administraciones para concienciar, de alguna manera, a la población en un momento delicado.

La construcción de esta infraestructura hídrica ha llegado a lo largo de la historia para paliar fenómenos meteorológicos extremos, como la sequía o las inundaciones, y así garantizar “la disponibilidad de un recurso tan indispensable para la vida y la actividad económica como es el agua”, según destaca el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en su portal web.
Asimismo, estas infraestructuras han supuesto “un motor de la economía española, generando el agua regulada en los embalses, grandes beneficios en diversos sectores como el regadío, abastecimiento a la población, hidroelectricidad e industria. Por otra parte, las presas tienen una función primordial para paliar los efectos del cambio climático”.
Según las cifras del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, actualmente, el número de grandes presas supera las 1.200 con una capacidad aproximada de 56.000 hm3. De éstas, unas 450 son anteriores a 1960 y más de 100 ya existían en el año 1915.
Energía hidráulica
Otra de las cuestiones a destacar de los embalses es que son el eje central de la energía hidráulica, que es una energía renovable, que se obtiene de la caída del agua, y que fundamentalmente proviene de las presas, gracias al sistema de turbinas que hacen girar. Es decir, aprovecha la fuerza del agua para producir electricidad.
Una de las ventajas de esta energía es que no es necesario depender de un tercer país importador, además de que reduce la contaminación ambiental, con todo lo que eso conlleva en la lucha contra el Cambio Climático. Asimismo es una energía segura y limpia.
Desde Endesa apuntan que en España hay actualmente más de 1.350 centrales que emplean la energía hidráulica para producir electricidad, siendo Extremadura la Comunidad Autónoma que cuenta con el mayor número de instalaciones, un 30% del sector.
Por su parte, la Junta de Castilla y León señala que la energía hidráulica es la principal fuente renovable del mundo y que cubre, actualmente, cerca de un 20% de la demanda de electricidad mundial.

