A menudo se habla de que la tecnología ha llegado a nuestras vidas para quedarse, si bien muchos detractores consideran que hay ciertos hobbies como el coleccionismo que no se modificarán a pesar de Internet. Sin embargo, ni siquiera ellos se librarán, ya que en los últimos años se ha desarrollado un nuevo fenómeno cultural: el coleccionismo digital.

¿Has oído alguna vez hablar de ello? Pues bien, te contamos más detalles. Se trata de una nueva forma de almacenamiento virtual que, gracias a la tecnología NFT, basada en el blockchain, permite verificar la autenticidad del producto o contenido digital que se compra, ya que se registra quién lo creó, su dueño y no puede ser reemplazado.
De esta forma, los usuarios o consumidores digitales tienen la posibilidad de comprar un producto en la web con la garantía de que va a ser original, el mayor deseo de un coleccionista. Si a ello le sumas otras muchas ventajas que ofrece el mundo virtual, el coleccionismo tradicional queda relegado a un segundo plano.
Beneficios del coleccionismo digital
- El espacio deja de ser un elemento relevante para el coleccionista, ya que al no existir un límite, se pueden adquirir todos los productos que se deseen y almacenarlos en los discos duros, la nube o grandes bibliotecas digitales. Además, es perfecto para quienes viven en inmuebles pequeños, puesto que no ocupa un espacio físico.
- El coleccionismo digital permite reducir el tiempo de adquisición del producto y la compra se realiza de una forma más rápida.
- El producto digital permite abaratar los costes de producción, lo que posibilita que el consumidor pueda escoger entre un amplio abanico de posibilidades.
- Hasta ahora, los creadores de las obras digitales no tenían manera de contrastar su obra y gracias a la tecnología NFT han podido verificar la autenticidad y originalidad, algo muy complicado en algunos productos físicos.
- Al no ser un producto físico, no se utilizan plásticos, cartones u otros materiales contaminantes, por lo que es medioambientalmente sostenible. Sin embargo, este producto se convierte en un Residuo de Aparato Eléctrico y Electrónico (RAEE), por lo que es imprescindible saber gestionarlo de forma eficiente desde el punto de vista medioambiental, económico y social.
- Gracias a ciertas plataformas virtuales, se pueden adquirir piezas digitales que serían imposibles tener en formato físico por su valor o rareza.
Actualmente, los principales mercados NFT a nivel global son el asiático y el norteamericano. Según los datos de la consultora Messari y de la empresa canadiense NonFungible, compartidos por Covadonga Fernández, del Observatorio Blockchain, “la capitalización de mercado de los NFT podría alcanzar los 1.300 millones de dólares en 2021, un 284% más que los 338 millones de 2020”.
Hasta ahora, los archivos centrados en el coleccionismo de arte y en el deporte son los que más auge están experimentando; si bien ya existían colecciones virtuales de videojuegos, libros y películas.
Después de todo, no se puede negar la inmediatez y comodidad proporcionada por la red para conseguir cualquier contenido, aunque todo ello nunca podrá competir con la experiencia física de ver y sentir dichos productos. No obstante, la cuestión reside en el objetivo propuesto para la colección y es que depende de si realmente se disfruta del producto o si se compra para acumular y lograr una gran colección.
Y tú, ¿qué tipo de coleccionista eres?

