Buenos días, mediodías, sobremesas, tardes, noches, medianoches, ‘after’, madrugadas, madrugones, dependiendo claramente de cuándo y dónde me estés leyendo. Ya, ya sé que me estás leyendo ahora mismo, en este mismo instante. Bueno, pues bien. Buenos ahora-mismos. ¡Aquí Pili Plus Platino, la más positiva, la más energética, la más duradera, la más fiable! ¡La que nunca te deja tirado o tirada! ¡Y aquí estamos con la solución a nuestro quinto reto! ¡Bienvenidos y bienvenidas, amigos del rock and roll, y del pop, a una nueva edición de los 10 Retos de Pili Plus! Graciñas por acompañarme un mes más, a mí misma, mes más o menos, más bien más. Ay, que me me lío. Menudo meme tengo.

Lo de antes lo tienes que leer en voz muy alta; esto que sigue ahora por lo bajini, eh: Hablo ahora así, como en el anterior híper-energético párrafo, porque mi mánager y dircom y futuro peluquero me ha dicho que tengo que ser como las chicas de la tele de la lotería, la loto, la bonoloto y otros juegos de azar. Así como muy risueña. Siempre dando buenas vibras… Y siempre con la sonrisa en los labios. Muy cozy y muy cool. Very very.
Por cierto, antes de seguir con el reto, quiero dedicar un rato a un roto que me ha hecho el dibujante: Raúl, cariño, resulta que quiero ponerme un pequeño piercing en la nariz, un piercingcito, ¿se dirá así?, o piercito o piercincincito, bueno, eso, pero… ¡Pero no tengo nariz! Me has dibujado sin nariz. ¿Me la podrías poner para la siguiente entrega, porfi?
Graciñas, Raúl. Ahora, sí. Vamos ya con la solución del quinto de los retos. Rebobibobibobibobinamos… nuestra anterior entrega gagá; bueno, no, la entrega no estaba gagá, estaba perfectitísima, así bien esdrújula: “¡Los ratones! Esos ratones del ordenador que siguen funcionando a pilas y que van desapareciendo me llevan a la idea de la pérdida de biodiversidad, el gran drama de nuestros tiempos actuales junto a la crisis climática. De la misma manera que están desapareciendo estos pobres animalillos tecnológicos, me pregunto cómo podemos evitar la desaparición de tantas especies y espacios, que ya hablan de La Sexta Extinción, la extinción del Antropoceno”.
Entre las numerosisísimas, otra esdrújula bien esdrújula, toma ya, propuestas recibidas por mi mánager y dircom, cualquier día le nombro también peluquero y maquillador, una nos ha parecido deslumbrantemente interesantemente. La remite Ana Belén, sí como la Ana Belén del Agapimú, pero sin Agapimú, y nos escribe desde Cantabria. Por cierto, no dejéis de ver el vídeo con la versión que se hizo de la canción con Ojete Calor.
Dice ella, la de Cantabria, no la que canta, así: “Hemos de cuidar todo lo que nos rodea. Mimarlo. Porque todos y todo en el planeta Tierra formamos un puzle muy complejo en el que, si una pieza falla, puede venirse todo abajo. Por eso, hemos de cuidar todas las cosas que usamos con mimo; y hacer un buen mantenimiento y una buena limpieza, y repararlas y reutilizarlas y reciclarlas. Y ya que los ratones tecnológicos nos remiten a los otros ratones, los bichitos del hociquito tan gracioso, hemos también de cuidar toda la diversidad biológica que nos rodea, sean animales, plantas o minerales; tener un trato adecuado, empático, racional, ponderado y sostenible con todo lo que nos rodea. Y no avasallar. Esa es la palabra: No hemos de avasallar. Y para ello está la regla de las 7 erres del consumo. A saber: Rediseñar, Reducir, Reparar, Reutilizar, Renovar, Redistribuir y Reciclar. Un saludo desde Cantabria, y enhorabuena por lo que haces, Pili Plus. En casa somos todos muy fans tuyos. Ana Belén”.
Mírala ella que lista. Bueno, para seguir con lo de las erres, diría más bien que qué Relista ella. Relista y Realista. Graciñas, Agapimú, que, por si no lo sabéis, la expresión proviene del griego y quiere decir amor mío.
Ya sabéis, grabaos las 7 erres del consumo, con sumo gusto y a fuego en vuestra cocorota. Rediseñar, Reducir, Reparar, Reutilizar, Renovar, Redistribuir y Reciclar. Cada uno, en lo que le toque en su ruta vital. Cocorota he dicho. No Coco Rota.
Ay, ya me quedo mucho más tranquila respecto a los ratones, ¡criaturitas a pilas! Ratos, retos, ratones, rutas, rotos, rotas… Esta presentación sí que me está quedando bien redicha. En fin… Es lo que tiene ser Plus.
Y cuidado, cuidadín con todo lo que nos rodea. Roedores incluidos. Claro, clarinete.
Raúl, cari, agapimú, no te olvides de ponerme nariz en la próxima entrega, eh.
Y ahora damos paso al nuevo reto, el sexto. Dicho así con una sonrisa bien amplia. No os quiero alarmar, pero vamos a hablar de las alarmas, que seguro que, si tenéis una en casa o en vuestra oficina o tienda o taller o negocio o casa de vacaciones, habéis pasado por la vicisitud de cambiarle las pilas cada cierto tiempo. Porque sí, es toda una vicisitud. Pues bien, y ya que se acerca el verano, el tema de las alarmas me hace poner el piloto rojo y plantearos un asunto bien serio y urgente: qué hacemos para que funcionen realmente las alertas contra los siniestros incendios que cada verano asolan nuestro territorio, qué alarma realmente eficaz usamos. Así de claro, sencillo y contundente. ¿Qué hacemos, qué alarma usamos?
Que no se os acaben las pilas, chavalitos y chavalitas. Escribid, porfa, con las respuestas a mi colega, ayudante, dircom, peluquero y maquillador: rafaruizmad@gmail.com
Por cierto, he de aclarar una cosa, que me intriga, acosa y me desasosiega, e incluso algún martes y jueves no me ha dejado dormir. En la selección de las respuestas a los retos entre las numerosisísimas, toma esdrújula, sugerencias recibidas, aquí no hay ningún enchufe, que os quede claro, eso, eh, que no hay enchufes. Aquí todo va a pilas. Hasta Ana Belén.
Je.
Hasta la próxima entrega gagá, hasta protón, agapimús míos. Raúl, lo dicho, la nariz.

