La industria de los videojuegos es uno de los mercados que está al alza y en constante evolución. Millones de personas, de un amplio rango de edades, tienen videoconsolas y juegan habitualmente. Además, la innovación de los últimos tiempos ha llevado a los jugadores, no solo a jugar de una manera cooperativa, sino que ya existen competiciones de alto nivel con equipos profesionales y jugadores que se dedican exclusivamente a ello, teniendo además seguidores por todos los rincones del mundo.

Y hasta en este sector, la naturaleza cobra cierta relevancia hasta el punto de que tiene un aire protagonista en muchos videojuegos o cumple funciones esenciales dentro de alguna de las tramas de las historias que nos presentan o incluso mecánicas en las que es un factor clave para el devenir de los siguientes niveles. Entre los muchos videojuegos en los que el Medio Ambiente tiene trascendencia están:
– Terraria: Un videojuego en 2D, que se lanzó en 2011 y que tiene tintes de exploración, construcción, minería y supervivencia en la naturaleza. Además, este juego de aventura necesita de una gestión de recursos para poder avanzar.
– Abzû: Se trata de un videojuego que nos sumerge en una aventura submarina. Podemos bucear y disfrutar de las diferentes especies animales y vegetales que se esconden en el fondo marino. Se trata de un juego de plataformas con una experiencia única en la propia naturaleza.
– Anno 2070: Nos encontramos en el año 2070, fecha en la que el planeta se encuentra en graves condiciones a causa del Cambio Climático. El nivel del mar ha subido y el jugador tiene que sobrevivir en este simulador de ciudades.
– Firewatch: Este es un juego en primera persona, en el que encarnamos a un personaje que trabaja como vigilante contra incendios en un bosque de Wyoming. Durante la historia, tendremos que realizar diferentes tareas en plena exploración a través de la naturaleza.
Las videoconsolas son un RAEE
Hay que recordar que las videoconsolas, portátiles o no, se convierten en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos cuando finalizan su vida útil. Esto quiere decir, que no se pueden desechar en la basura como tal, si no que es imprescindible llevarlas a un punto limpio o a un espacio habilitado para la recogida de este tipo de productos.
Gracias al correcto reciclaje de estos dispositivos, se pueden recuperar numerosos materiales con los que producir en un futuro nuevos aparatos. Además, se contribuye con la Economía Circular y la protección del Medio Ambiente.

