La presencia del coche eléctrico en el parque automovilístico aumenta con el paso del tiempo. Su crecimiento está ligado a las ventajas ambientales que tiene en su ADN como la reducción de la emisión de los gases de efecto invernadero. Esto es gracias a las baterías de litio, que son la fuente de energía que alimentan al motor del vehículo eléctrico. Sin embargo, el aumento de producción de estas baterías ha puesto en escena la necesidad de su reciclaje con el objetivo de reutilizar sus materiales, dar una segunda vida a su funcionamiento y contribuir a la Economía Circular.

Las baterías de los coches eléctricos contienen materiales como el litio, el grafito, el níquel, el cobalto, el aluminio y el cobre. Materiales que si no tienen un correcto reciclaje son peligrosos para el Medio Ambiente y la salud humana. Las baterías de litio no son solo fundamentales para los coches eléctricos sino que también dan vida a los aparatos electrónicos que utilizamos en nuestro día a día como los móviles y los ordenadores portátiles. La importancia de su reciclaje es vital y una necesidad ambiental.
La extracción de metales durante el proceso de reciclaje es la clave para una reutilización futura y reducir así en todo lo posible el suministro de materias primas de la naturaleza. Alemania, Francia o Bélgica son algunos países de la Unión Europea que ya recepcionan baterías de iones de litio para su posterior reciclaje.
El reciclaje de baterías en España
La primera planta de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos en España se abrirá en el municipio Cubillos del Sil (León) de la mano de Endesa y Urbaser. En el espacio se identificarán las baterías que pueden tener una segunda vida, mientras que para el resto se procederá la extracción de sus elementos, valorizando alrededor del 90% del total. La capacidad de tratamiento será de hasta 8.000 toneladas al año.
El objetivo es la reutilización y recuperación de baterías, así como el reciclaje de otros materiales como el plástico, el aluminio o el cobre. Además, entre los productos recuperados en el proceso se encuentra el Black Mass; así como cables y plásticos.
Por otro lado, la compañía Minería Urbana, en Segovia, según explica en su portal web es, entre otras actividades, un gestor autorizado de tratamiento de batería de vehículos eléctricos, que se encarga en el desmontaje, la separación y el tratamiento de los componentes y materiales para reutilizarlos en la producción de nuevos acumuladores.
Black Mass
Durante el proceso de reciclaje, las baterías se desmontan, se separan los plásticos y los metales, y se trituran. El polvo resultante tiene por nombre Black Mass, que es una mezcla de metales como el cobre, el litio o el cobalto, entre otros. El objetivo posterior es separar cada metal y eliminar las sustancias tóxicas para conseguir una pureza óptima que sirva para una futura producción.

