El verano es la mejor época del año para los niños. Dos meses de vacaciones dan para mucho. Y entre viajes y ocio siempre hay tiempo para adquirir nuevos conocimientos mientras también se divierten. La temporada estival es un período de tiempo ideal para que los padres enseñen a sus hijos qué es el reciclaje y en qué consiste. Dar una educación ambiental desde edades tempranas es fundamental para que las futuras generaciones cuiden el planeta de la mejor manera posible y hagan frente de una forma óptima a los problemas climáticos que se planteen en las próximas décadas. Poner esa semilla verde en el razonamiento de los niños se puede hacer de una manera distraída gracias a actividades o manualidades. Aprender jugando.

En una primera instancia es importante que los más pequeños de la casa empiecen a familiarizarse con las diferencias de los distintos contenedores existentes. Asimismo, la separación de residuos desde casa es una manera de fácil de enseñar y que, de cara al futuro, es una cuestión más que positiva para el Medio Ambiente.
Ejemplos de manualidades
Durante estos días, los niños pueden conocer que existe la posibilidad de dar una segunda vida a cosas que tiran a la basura de vez en cuando. Por ejemplo, se puede construir un portalápices con una lata de refresco; se pueden sacar floreros de algunos frascos que previamente contenían comida; o transformar cajas de cartón en organizadores para algunos pequeños juguetes.
A partir de aquí también comienza a funcionar la imaginación de los niños, por lo que con total seguridad los adultos terminaremos aprendiendo de ideas que saquen a la luz. Con el paso del tiempo el nivel de las creaciones aumentará. Juguetes, muñecos, cosas de decoración… el universo del reciclaje y la reutilización es infinito y cargado de imaginación.
También existe una reutilización sin tener que transformar el objeto. ¿Quién no ha utilizado las chapas de los refrescos para una carrera o para jugar al tres en raya?
Una actividad que tiene tanto enseñanza como manualidades y diversión es construir pequeños contenedores de reciclaje para el hogar, ya sea para residuos plásticos, de cartón o para pilas. Asimismo, gracias a las nuevas tecnologías existen numerosos vídeos con dibujitos como protagonistas que enfocan su papel en la importancia del reciclaje y los beneficios que tiene para el Medio Ambiente.
Asimismo, no está de más, que esa enseñanza se alargue durante las visitas a los parques, bosques y demás sitios naturales, donde los niños disfrutan en cualquier época del año. Hacerles ver lo importante que es reciclar para la protección de esos espacios naturales es una manera óptima de enseñanza hacia los más pequeños.

