La Comunidad de Madrid ha aprobado la Ley 1/2024, de 17 de abril, de Economía Circular, por la que pretende regular la implantación de la Economía Circular desde una perspectiva transversal, que “permita que este nuevo modelo de producción y consumo se integre en todos los ámbitos de la vida social y económica de la región”.

El objetivo de la normativa es “favorecer la utilización más eficiente y sostenible de los recursos, extender la vida útil de los productos, prevenir y reducir la generación de residuos, potenciar la valorización de los residuos para evitar el vertido y su reintroducción como nuevos recursos en el ciclo productivo, con la mayor eficiencia energética”, según reza en la propia ley.
La Comunidad de Madrid ha dicho que la normativa es “incentivadora, no impositiva” y que busca beneficios ambientales con la protección del entorno; el impulso sostenible; el fomento responsable de los recursos naturales, entre otras muchas cuestiones. La idea es conseguir que los modelos productivos y de consumo sean más respetuosos con el Medio Ambiente.
Algunas de las claves que aparecen en la ley son: El fomento de la Economía Circular en la contratación pública; medidas ambientales de las prescripciones técnicas de los contratos; colaboración público-privada; y la implantación de la Economía Circular en las cadenas de valor prioritarias.
La ley, en el campo de acción de Ecolec
Hay cuestiones dentro de la Ley 1/2024, de 17 de abril, de Economía Circular de la Comunidad de Madrid que están enfocadas al campo de acción de Ecolec, como explica el despacho de abogados Gómez-Acebo & Pombo. De esta manera, entre las cadenas de valor que se le da un carácter prioritario en la normativa se encuentra la del equipamiento electrónico y eléctrico y pilas; y el del envase y embalaje.
Dentro de la cadena de valor del equipamiento eléctrico y electrónico y pilas, la normativa señala que la propia Comunidad de Madrid y las administraciones locales fomentarán la reutilización de estos dispositivos, así como la recuperación de materiales. También, se fomentará la mejora de la gestión de los RAEE a través de los puntos limpios y otros sistemas de recogida separada; y se apoyará la fabricación de componentes eléctricos y electrónicos que utilicen la menor diversidad de materiales, entre otras cuestiones.
Por otro lado, en la cadena de valor del envase y del embalaje; se impulsará el uso de envases reutilizables; el consumo sin embalaje y sin envase cuando sea posible; entre otras cuestiones, con el objetivo de minimizar el uso de envases y la generación de residuos. Además, se promoverán campañas de sensibilización para los diferentes agentes.
Por último, las infracciones por el incumplimiento de la ley se clasifican en muy graves, graves y leves, y las multas podrán llegar hasta los 3,5 millones de euros.

