La gestión ambiental de los residuos de pilas, acumuladores y baterías en España se rige principalmente por el Real Decreto 106/2008, de 1 de febrero, sobre pilas y acumuladores y la gestión ambiental de sus residuos. Esta normativa aplica el principio de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), obligando a los fabricantes e importadores a organizar y financiar la recogida selectiva, el transporte y el tratamiento seguro de estos productos al final de su ciclo de vida.
Gracias a este marco normativo, se fomenta la reducción del impacto ambiental asociado a las pilas y acumuladores, promoviendo sistemas organizados de tratamiento y una mayor participación de los consumidores en la recogida selectiva. Estas regulaciones permiten avanzar hacia un modelo más seguro y sostenible, minimizando la liberación de compuestos tóxicos al entorno y favoreciendo la recuperación de materiales esenciales.
Actualmente, el Real Decreto 106/2008 se encuentra en proceso de ser sustituido por un nuevo proyecto de real decreto para adaptarse al marco europeo que establece el Reglamento (UE) 2023/1542 sobre pilas, baterías y sus residuos.











