Electrodomésticos desechados que en lugar de ir a la planta de tratamiento para recibir su adecuado reciclado y evitar contaminar son sustraídos y reparados para venderse posteriormente (sin garantías) e, incluso, exportarse a terceros países. En las últimas semanas hemos asistido a la aparición de varias noticias con este contenido.
De esta forma, hemos tenido constancia de una operación realizada por el Seprona que se ha saldado con la imputación de 178 personas (de nacionalidad española, marroquí y paquistaní) en cinco provincias por la gestión ilegal de más de 200.000 frigoríficos y lavadoras desechados en los últimos cinco o seis años para revenderlos en tiendas de segunda mano y chatarrerías.
Una operación del Seprona y la Guardia Civil que, por ejemplo en Barcelona, se concretaba en la detección de un grupo que se dedicaba a revender frigoríficos y lavadoras en mal estado en tiendas de electrodomésticos de segunda mano del Raval de Barcelona.
Desde distintos estamentos y organizaciones, tanto de la Administración, de consumidores, gestores de residuos e ingenieros advierten a los ciudadanos del riesgo de adquirir aparatos eléctricos y electrodomésticos de segunda mano sin garantías. Asimismo, otras autoridades, como la Junta de Andalucía, recuerda la obligatoriedad de poseer el título de gestor autorizado para almacenar, reparar, preparar y distribuir aparatos eléctricos que se hayan convertido en residuos.










