Matías Rodrígues es el director general de European Recycling Platform (ERP) en España, el único sistema integrado de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, pilas y baterías paneuropeo. A través de esta entrevista intentaremos comprobar cuál es la visión del responsable de un SIG tan singular para que nos explique cómo es el funcionamiento local y global de una estructura que está presente en 12 países y aglutina a 1.700 productores.
P.- ¿Quién es Matías Rodrígues?, ¿cuál ha sido su trayectoria profesional?
R.- Nací hace 53 años. He trabajado y residido en Francia durante treinta años, en México, Arabia Saudita, Portugal y ahora España, un país con el cual tengo unas relaciones muy estrechas por razones profesionales y familiares.
Tengo una formación de base en Ingeniería Electrónica complementada por un master en Gestión de Empresas. Mi trayectoria la resumiría en tres grandes etapas: los 12 primeros años dentro del sector de la Electrónica Profesional, en Matra-Transports, Thomson-CSF, en áreas de I+D, instalaciones de sistemas, marketing del producto.
Los 12 siguientes los desarrollé en el sector de la Gestión de Residuos, en la central del grupo Sita (filial del Suez-Lyonnaise) y en CESPA (filial del grupo Ferrovial), en diversas funciones: comercial, marketing de servicios, planificación estratégica. Por fin, los cinco últimos años han transcurrido en el sector de la Gestión de los RAEE’s, primero en Geodis-Valenda y, desde junio de 2011, en ERP.
P.-¿Cuál es la estructura de ERP en Europa (número de adheridos, presupuesto anual, personal, recogida, logística, plantas de almacenamiento temporal, etc.).
R.- ERP está presente directamente en 12 países, a través de 22 SIG’s (12 de RAEE’s y 10 de Pilas y Baterías). ERP totaliza cerca de 1.700 productores adheridos. En el año 2011 habremos recogido unas 400.000 toneladas, acumulando desde nuestra creación más de un millón y medio de toneladas recogidas en toda Europa.
P.-Cómo es la operativa de un SIG que está presente en 12 países y opera en un total de 27?, ¿dónde están las oficinas centrales de ERP?, ¿hasta qué punto cada unidad (país) actúa de forma independiente y dónde lo hacen conjuntamente?
R.- Las oficinas centrales están ubicadas en Paris. Cada país opera de forma independiente en todo lo que le es específico, teniendo en cuenta las formas en las que ha sido transpuesta la Directiva Europea en cada país y, en particular, en lo que se refiere a las estructuras de regulación adoptadas (en España, por ejemplo, el papel esencial de las Comunidades Autónomas).
Sin embargo, todas las entidades de ERP comparten algunas áreas comunes (control de gestión, sistema informático de gestión de operaciones, auditoria y calidad), lo que nos permite capitalizar un “know how” y una experiencia a nivel europeo.
Como sabréis, ERP ha participado activamente en los grupos de trabajo de WEELABEX (un proyecto del WEEE FORUM) moderando uno de los grupos de trabajo relacionado con auditorias y verificación de conformidad. La experiencia acumulada por ERP ha sido determinante. En los últimos siete años ERP ha realizado auditorias exhaustivas a todos las entidades que integran la cadena de proveedores de logística y tratamiento de ERP en todos los países europeos donde está presente.
P.-En plena era de la globalización, ¿por qué cree que ERP sigue siendo el único SIG que opera en toda Europa?
R.- Para mí, el hecho importante es que casi 10 años después de la entrada en vigor de la Directiva Europea de RAEE’s, ERP y los SIG’s de ámbito nacional continúan competiendo en 12 países de Europa. ERP ha estado siempre a favor de la competencia en nuestro sector.
P.-¿Cuáles son las principales diferencias (positivas y negativas) entre la operatividad en España y en otros países donde desarrolla su labor?
R.- No pienso que se tenga que plantear este asunto en términos de negativo y positivo. En cada país ERP se adapta a las características de los sectores en los cuales estamos directamente o indirectamente relacionados.
Por ejemplo, sabemos que el sector de la gestión de residuos, en particular el de los residuos sólidos urbanos (RSU’s), presenta grandes diferencias entre países, tanto de marco legal como a nivel operativo. Eso conlleva diferentes formas de enfocar nuestra actividad, no sólo entre los países sino a un nivel regional e incluso local.
P.-¿Dónde, en qué países están logrando mejores resultados y por qué?
R.- Las comparaciones son siempre reductoras. Como ya he mencionado anteriormente, intervienen muchos factores ligados a las peculiaridades de cada país o incluso de cada región.
P.-¿Cómo son las relaciones de ERP con las Administraciones en otros países comparándolas con las que establecen en España?, ¿cuál es el país de Europa con el modelo más optimizado?
R.- Pues yo diría que, en el fondo, las relaciones son las mismas. En todos los países, las Administraciones ejercen las funciones de regulación y de control, en el marco definido por la Directiva Europea. ERP tiene por principio de base colaborar con las Administraciones, ya sea a nivel central, regional o local, para conseguir las misiones y objetivos medioambientales que nos son asignados.
Las diferencias formales que podemos observar entre países provienen, más que nada, de las características propias de cada uno de ellos en términos de estructura administrativa y de distribución de las competencias entre los diferentes niveles administrativos.
P.-¿Cuál es el nivel de concienciación medioambiental del ciudadano español comparado con el del resto de Europa?
R.- Por mi experiencia en todos estos años en el sector de los residuos estoy convencido que en toda Europa los ciudadanos, por regla general, tienen un nivel alto y cada vez más homogéneo de conocimiento de la necesidad de una gestión adecuada para los RAEE’s. En mi opinión lo más importante es el paso siguiente, es decir su traducción en comportamientos efectivos y eso depende de una serie de otros factores. En primer lugar de la disponibilidad y de la visibilidad de las soluciones prácticas que tiene a su disposición. Es en ese punto, donde los SIG’s tenemos un papel decisivo para dar a conocer e informar al ciudadano sobre las herramientas puestas a su disposición para materializar su buena predisposición.
Los SIG’s han adquirido durante estos años un conocimiento detallado del funcionamiento de las redes de recogida de RAEE’s. Por este motivo los SIG’s deben poder decidir, en cada caso, las formas de comunicación más eficientes, orientando los recursos de una forma más segmentada en términos de públicos objetivos y con impactos directos en los volúmenes de recogida.
P.-¿La atomización de la distribución en España le confiere una dificultad extra a la hora de operar como SIG?, con su experiencia europea ¿cómo se enfrentan a ella?
R.- Es evidente que en países donde la distribución es más concentrada las soluciones logísticas para el acceso al residuo son más sencillas. En España, que desde luego no es un caso aislado en Europa, la solución pasa por promover acuerdos con las asociaciones de distribuidores de ámbito regional, como ERP y los demás SIG’s han venido haciendo. En la práctica sólo a través de circuitos de recogida dibujados con criterio y de una operativa rigorosa se puede optimizar la captación de los RAEE’s de la pequeña y mediana distribución.
Pero no es lo único que dificulta las operaciones de los SIG’s. Otros factores tienen seguramente un impacto aún más significativo. Es el caso del desvío de muchos de los RAEE’s hacia canales incontrolados que actúan casi siempre en condiciones medioambientalmente incorrectas.
P.- Por último, una valoración de la nueva Directiva de RAEE acordada el pasado mes de diciembre y saber si afecta a ERP de forma específica por su presencia paneuropea.
R.- En ese aspecto diría que es globalmente positiva, ya que en muchos puntos, la nueva Directiva define mucho más claramente algunas cuestiones que la Directiva hasta hoy en vigor no había profundizado.
ECONEWS DE ENERO DE 2012










